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martes 29 de marzo de 2011
Zapatillas nuevas
Va a ser un clásico la caída y ascenso de un nuevo par de zapatillas al Olimpo de mi zapatero.
La fotografía refleja el pasado y el presente. Las viejas zapatillas han alcanzado los 1000 km y otras nuevas han venido a ocupar el lugar de aquellas.
Es ley de vida.
En el mundo de las zapatillas no existe la sustitución de componentes para alargar la vida de las mismas y por tanto tendrán que pasar de corredoras a zapatillas de paseo.
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3 comentarios:
El rey ha muerto.
¡Viva el rey!
El domingo tiré yo dos pares. Unas llevaban muertas hace tiempo pero no tenía valor para tirarlas. Con las otras corrí en Berlín. Las dejé en un contenedor de estos con ropa usada, por si le pueden servir a alguien. Las dejé con todos los honores, con salvas de honor y cánticos luctuosos. Siempre me siento mal cuando tiro zapatillas. Me siento muy ingrato.
Impenitente, has tirado unas zapatillas que han visto arder el asfalto más allá de la Puerta de Brandenburgo. En realidad, y con el agua que nos cayó, no ardía mucho pero qué recuerdos ¿verdad?.
Yo surto de zapatillas a mi hermano y mis cuñados. Cuando para mi están inservibles, y previo paso por la lavadora, ellos las encuentran nuevas. Eso si, mirándolas solo desde arriba.
Zapatillas que han cruzado conmigo metas de maratones y que seguramente pensaron "nunca nos separaremos" vaguean ahora en la clase de gimnasia del Instituto o acompañan a mi cuñado a cuidar el campo. Esto lo pillan los de Pixar y montan "Shoes Story".
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