domingo, 24 de noviembre de 2013

Love is in the air.


Esta es una conversación oída mientras corría por el antiguo cauce del Turia en Valencia.

- El amor no existe. Además lo he comentado con mi amigo Carlos y me lo ha confirmado.

Este es un trozo de la conversación que mantenían dos chicas de entre 16 y 18 años que patinaban por el río y a las que yo perseguía a escasa distancia. Muy monas ellas con ropa deportiva ajustada. Os podéis imaginar.

Uno de los inconvenientes de correr hoy en día por el río es la gran cantidad de gente que te encuentras, corriendo, paseando, sacando al perrito, montando en bici,…

A pesar de los inconvenientes es impagable la oportunidad de poder escuchar estas trascendentales conversaciones entre dos adolescentes.

A su corta edad, si la comparamos con la mía, han llegado a la profunda conclusión de que el amor no existe. Y por si hubiera dudas, el amigo Carlos lo ha confirmado.

Y yo tras correr un buen rato detrás de ellas siguiendo la conversación y no perdiendo detalle de su ropa ajustada creo que he acabado enamorándome de ellas. ¿O tal vez no?

Definitivamente: “Love is in the air”.   

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sábado, 23 de noviembre de 2013

Y llegó el gran día. Y cumplimos. Y ya son seis.


El 17 de febrero de 2008 corrí mi anterior maratón. Poco tiempo después de aquella carrera me conjuré con mi amigo José Luis para preparar cuando llegara el momento nuestra maratón de los 50 años. Desgraciadamente la rodilla de José Luis no le ha permitido preparar esta maratón de los 50.

Yo no tenía excusas para no prepararla y el pasado agosto empecé a convencerme de que este era mi año de la vuelta al  maratón.

Desde mi maratón del 2008 empecé una deriva en mi preparación física que me dejó a principios de este año fuera de forma, con algunos kilos de más (alguno me sigue sobrando) y con la pérdida casi total del hábito de correr. Había entrado por méritos propios en el club de los “aberronchos”, “luchadores de sumo” y algunas lindezas más que escuché de mis queridos climaturios.

Creedme si os digo que en el mes de junio de este año pensé que jamás volvería a correr por debajo de 5` el km. En las escasas salidas que hacía no era capaz de mantener un ritmo inferior a 5`y a duras penas  corría más de cuarenta minutos.

Pero las metas están para alcanzarlas y quien tuvo retuvo.

Y ya estamos en el mes de septiembre pasado cuando inicio la preparación específica del maratón.

Entonces nos juntamos cinco “espartanos” para crear un grupo de entrenamiento: “Carreritas”.

Tres eran nuevos en la maratón, Lupe, Vicen y Miguel, y dos repetíamos Juanlu y yo. El objetivo era bajar de las 4h.

Juanlu ejerció desde primer momento de “sensei” marcando cada lunes los entrenamientos de la semana. La experiencia ganada por compartir muchos km, salidas y planes de entrenamiento con los climaturios sirvió para hacer una preparación ajustada a nuestras necesidades. Gracias Juanlu por tu dedicación y palabras de ánimo con las que nos recompensabas cada día a través del whatsapp.

Dos meses de duros entrenamientos y sacrificios familiares (la maratón la sufre toda la familia de una u otra forma) nos llevaron a estar en la línea de salida el 17 de noviembre de 2013.

Día perfecto para correr y mucha gente  en la línea de salida.

Esta ocasión decidí correr sin pulsómetro. Controlar los parciales sería suficiente.

La ropa para correr había sido probada con anterioridad y la experiencia fue un grado. Ni una sola rozadura.

A pesar de correr junto a más de 10.000 personas sabía que iba a correr solo y este era el mayor reto que tenía. Y se cumplieron mis temores. Corrí solo. Ya lo había ensayado en la media de Valencia y sabía lo que era correr solo. El 1h36´de la media me dio la guía  de cómo ir en la maratón.

Sonó el disparo de salida y empezamos a correr rodeados de un griterío impresionante. Estaba bien posicionado, mi tiempo real sobre el de carrera no superaba el minuto y medio.

Los primeros 20 km fueron cómodos y en los tiempos esperados, cinco o cuatro largos.

Cerca del km 20 tuve la visita de Carmelo y su inseparable Ernesto. Iban muy bien y cumpliendo sus planes 4’50’’. Tras el encuentro decidí mantener mi ritmo y continuar en solitario. Ya tendría tiempo de apretar si las fuerzas me acompañaban.

Pasé la media en 1h44´. Bien, todo bajo control.

Mucha gente animando, Miguel, el presi, José Hurtado, Vicente La Cruz, Paco y Oreto, amigos, familia, desconocidos. Os recuerdo a todos perfectamente y vuestros ánimos son los que nos hacen mantener el ritmo. Gracias.

Por entonces empecé a pensar en las palabras de Fernando Alonso.

-          Ojo con la calle Burjasot. La calle sube y aquí es donde se decide la maratón.

Era el km 28 aproximadamente cuando me vinieron todos los miedos y las piernas dejaron de responder. Hasta aquí el ritmo de cinco no era problema pero a partir de aquí pasé a 5’10’’

Tocaba sufrir. La última media hora sería infernal. Estaba tocado pero no derrotado. Perdía cinco segundos por km pero no iba a parar.

La Avd. del Cid se me hizo interminable, ¿pero cuanto mide esa calle? ¡la madre que la parió!

Al inicio de la calle estaba Vicente con la bicicleta. Sus palabras animando y recordándome que el práctico de 3h30’ esta un minuto por delante me sirvieron de referencia. No pares y aguanta.

La calle Colón tampoco se terminaba nunca. Toca cambiar el asfalto de esta calle, tenía desperfectos que me martirizaban la planta del pie y las rejillas de los aparcamientos subterráneos eran un infierno cuando pasabas por encima de ellas. Cuando llevas más de tres horas corriendo cualquier tachuela es una cima a superar.

Una vez en el rio empecé a oler la meta. Calle Jacinto Benavente. Estaba seguro de que acabaría.

Mucha gente haciendo un pasillo estrecho que no dejaba de animar. Desapareció el dolor.

Y acabé. 

La alfombra azul me esperaba.

Mi tiempo fue un homenaje a la 33 edición de la maratón 3h33’.

Vencí a la maratón aunque mi primer pensamiento fue de rabia por no haber bajado de 3h30’ pero una semana después lo vivo como un triunfo pues allá por el mes de agosto no hubiera apostado un duro por acabar con una media de 5’05’’.

Solo me queda agradecer a los que me han ayudado en los entrenamientos, “Carreritas” y “Climaturios” y a todos los que estabais en la calle animando. Nunca dejé de escuchar vuestros ánimos sin los cuales no hubiera acabado.

Espero no dejar nunca de correr a vuestro lado.
 
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domingo, 20 de octubre de 2013

 
 
Recupero aquí una vieja tradición. Traer la foto de mis nuevas zapatillas adquiridas el mes pasado que sustituirán a las viejas "Nike Structure".
Las nuevas "Brooks Adrenaline GTS" irán paulatinamente quitando el sitio a las antiguas que al cabo de un par de meses se quedarán como zapatillas de paseo.
Hoy las nuevas Brooks tuvieron un buen día el la Media de Valencia (1:36:30). Y su día grande llegará en noviembre para la Maratón, si no ocurre algún contratiempo.


Juzgadme.

Juzgadme por los pedacitos de vida que hemos compartido juntos. Y perdonadme por no haber estado a vuestro lado cuando podíais necesitarme.

Recordadme por el cariño y amistad que hemos compartido cuando hemos estado juntos.

Y llamadme, llamadme porque todavía me quedan muchos trocitos de vida para compartir con vosotros.

Aquí estoy.

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domingo, 28 de abril de 2013

Abril 2013

Varios meses sin pasar por aquí, pero lejos de verlo como un paso atrás siento que han sido unos meses de recuperación y de suma de un nuevo impulso.

Estos meses he aprovechado para poner en orden los muebles de mi trastero mental y retomar viejas y saludables costumbres. Sigo corriendo con asiduidad.

 En cuanto a lo laboral tan solo recordar lo que un compañero me decía días atrás:
-          Al abrigo de Mercadona hace menos frío.
Sigo viajando a menudo, Italia, Francia, Alemania, Barcelona (de momento sigo sin necesitar el pasaporte allí). Pero todos estos son viajes menores cuando escucho que un compañero de carreras tiene que ir dentro de un par de semanas por trabajo a Togo durante dos de años, al menos. ¿Y dónde leches está Togo? Si, en el quinto co….

 No he dejado de jugar al pádel y esta semana pasada he vuelto a retomar las clases de pádel que me ayudan a ser igual de mediocre que siempre pero golpeando la pelota con mucho más estilo.
Cuando acabo las clases más una hora de juego con los compañeros de fatigas y sin haber sudado la camiseta más de lo que lo hubiera hecho corriendo una horita por el río a ritmo de trotón recuerdo las palabras de otro compañero de carreras:
-          El pádel es el deporte para que los que nunca hacen deporte crean que lo hacen.

 Sin entrenar tanto como lo hacía un año atrás he vuelto a correr tres veces por semana y he corrido un par de medias en los últimos meses. Los tiempos no merecen hueco en este relato pero si la ilusión por correr de nuevo la media de Ribarroja.
Tengo en cartera un par de medias más y algún 15k. Haré aquí cumplidas crónicas de mis gestas deportivas.
Y como objetivo final la maratón de Valencia en Noviembre.

No dejo de practicar la energumenoterapia. Me hincho a hacer fotos y pegar gritos de ánimo en cada partido de basket de mi hijo. Es relajante y estimulante al mismo tiempo. Y como los resultados deportivos de mi hijo acompañan tengo el ego en lo más alto.
El último torneo disputado por en VBC alevín en Marina Dor me sirvió para disfrutar de unos relajantes días en familia alrededor del basket y para recoger material suficiente para una buena entrada sobre lo que hay allí construido. Valga una pequeña pista: “Chonilandia”.

Y acabo con una nota triste.
Dos semanas atrás se suicidó ahorcándose en las instalaciones del negocio que poseía un conocido de Teruel. No puedo decir que fuéramos grandes amigos pero si que habíamos compartido algún viaje por España y bastantes noches de cena y de fiesta por Teruel cada vez que iba allí con mi mujer y sus amistades de siempre.
Javier, que así se llamaba, era una persona juiciosa y equilibrada. La persona a la que menos hubiera atribuido estar cercano a la depresión y el suicidio. Pero algunos reveses económicos unidos a otros factores que desconozco llevaron a este chico al suicidio. Lo más sorprendente y que más me cuesta entender es el tiempo que dedicó a su planificación. Dejó varias cartas escritas y planificó el escenario.
Deja mujer y dos hijos.        

La vida sigue.


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