sábado, 22 de enero de 2011

La prestancia de lo nuevo

Coincidiendo con el inicio del año retomo las salidas por el rio junto al resto de compañeros de equipo.

Es grato volver a pisar la tierra del antiguo cauce con los viejos compañeros. Las mismas caras, los mismos itinerarios, los mismos árboles y en ocasiones los mismos comentarios. Pero en el mes de enero surge como cada principio de año el estreno de material deportivo que los Reyes Magos de Oriente han tenido a bien dejarnos.

Unas zapatillas de la marca Pearl Izumi, una sudadera de la marca Gore, un nuevo Garmin 305 en la muñeca y alguna cosilla más. Esto a primera vista entre mis compañeros de rodada pero tal y como hacíamos kilómetros aparecían los corredores en el escenario del rio con sus nuevas y relucientes prendas. Es la prestancia de lo nuevo.

En unos meses, las pasadas por la lavadora, los roces y los sudores acabarán con la prestancia de los nuevos equipamientos. Algo parecido a lo que ocurre con las renovadas ilusiones y pretensiones con las que empezamos cada mes de enero.

Volvía yo de viaje de negocios de Barcelona cuando pensaba en el coche que me gustaría comprarme mientras conducía mi actual coche que pocas veces me ha fallado si dejamos de lado el episodio del EGR. Siempre ilusiona pensar que podemos estrenar coche. Pero llegando a Valencia con más de setecientos cincuenta kilómetros en la espalda, pensé en el buen comportamiento de mi coche. Un buen lavado y una limpieza a fondo de la tapicería y como nuevo. No voy a deslumbrarme por la prestancia le lo nuevo.

Algo parecido puede pasar con los amigos. Es la prestancia de lo nuevo.

lunes, 10 de enero de 2011

Historias de la p... mili

Campamento Montaña Negra en la provincia de Castellón. Allí empezó mi periodo de instrucción para completar los doce meses de vida militar.
Empieza a ser raro que en la conversación entre amigos aparezcan las historias de la mili. Hubo una época que no había reunión de amigos sin un buen repaso de las hazañas, desventuras de cada uno de nosotros en la mili. Las nuevas generaciones se lo pierden. O no.

Recurrentemente me viene a la memoria un pequeño pasaje del mismo día que inicié la mili y no sé bien por qué quedó tan fresco en mi mente.

Me desplazaba a la Estación del Norte en Valencia junto a mi amigo y compañero de facultad Toni para tomar el tren que nos desplazaría hasta Castellón.
Me acerqué a la ventanilla de la estación para canjear el documento que me enviaron las autoridades militares por un billete de tren hasta Castellón de la Plana (después de la mili constaté que el nombre de la ciudad es un claro aviso de que la provincia de Castellón es una de las más montañosas de España).
- Aquí traigo este papeluco para coger el tren.
El empleado parapetado tras la ventanilla me dijo:
- Vaya, un asturiano por estas tierras.

La utilización de aquella palabra, “papeluco” fue suficiente para que me confundieran mis orígenes y empezara con mal pie la mili. No era más que el primer paso del proceso de despersonalización que tratan de alcanzar en el periodo de instrucción a base de eliminar nuestras señas de identidad. Corte de pelo, uniformidad completa, dormitorios comunes, espacios propios reducidos al mínimo, jerarquía absoluta y así una larga lista.

No recuerdo por qué utilicé aquella palabra con aires asturianos y no he vuelto a utilizarla más pero ha quedado bien grabada en mi mente junto a muchas más historias de la p… mili.
En el futuro espero traerlas por aquí para deleite e intercambio con todos los “hombretones” que podemos decir todavía: Yo hice la mili.

viernes, 7 de enero de 2011

Cenas de Navidad. Feliz 2011

No hay Navidad sin uno de sus clásicos: Las Cenas de Navidad

La más tempranera ha sido la de antiguos compañeros de universidad de mi mujer. Celebramos esta cena juntos hace más de diez años y el número de parejas que asistimos se mantiene casi constante.

Este año ni la cena ni el local son merecedores de comentarios pues no sobresalieron por sus excelencias. En ambos casos se han visto superados por cenas de años anteriores. Solo comentar que el año 2009 en Alcoy dejó el listón muy alto en cuanto a local, cena y organización.

La cena del 2010 la recordaré por dos cosas bien significativas del grupo que formamos, la edad que tenemos y las vidas que construimos.

Una es la primera separación del grupo y la presentación en sociedad de la nueva pareja.

Y dos los comentarios de sobremesa acerca de las últimas visitas al médico. La aparición de la primera operada de cáncer en el grupo y los tactos rectales. ¡Glups!

Las dos cosas reflejan lo que nos preocupa y afecta a los que somos producto de una generación y una sociedad de la que no dudo somos unas privilegiados. Ahí seguimos año tras año contándonos lo altos y guapos que son nuestros hijos.

Y empezado el nuevo año 2011 (no me gusta el número, siento una especial antipatía por los impares) aprovecharemos los temas estrellas de la cena de navidad para lanzar los nuevos propósitos del Año Nuevo:

- Feliz Año Nuevo para todos aquellos que os aparezcáis por aquí. Empiezo a saber que más de uno se pasa por aquí con cierta frecuencia. Aprovechad los comentarios de las entradas para dejar algunas palabras que a buen seguro serán agradecidas y comentadas. Si no es así Feliz Año Nuevo igualmente.

- Cuidemos a las amistades. En primer lugar disculparme por mi abandono en el cuidado de las amistades. Tengo cierta fobia al uso del teléfono móvil fuera del ámbito laboral y la conexión telepática no la tengo perfeccionada todavía. Utilizaré los medios que pueda para conseguir transmitir calor a las amistades. Gracias amigos y conocidos

- Cuidar a la familia y especialmente a la pareja. Animo a los enfermos y delicados de salud. Os quiero a todos y vamos a hacer un esfuerzo mutuo en mantenernos unidos.

- Querernos a nosotros mismos y esforzarnos en mantenernos sanos haciendo deporte. Me he desligado bastante de mi afición a correr pero no lo suficiente para saber qué es lo que necesita cuerpo y mente.

Hasta aquí los posos y reflexiones que me han dejado las muchas cenas de navidad de este final e inicio de año. Familia y amigos han pasado por estas cenas y me han ayudado a cerrar el 2010 y juntos construiremos el 2011.

Iremos viendo. Gracias