Hay que ser valiente para traer un hijo a este mundo. Y digo este mundo, porque este país en el que nos ha tocado vivir forma parte de un mundo donde comemos un plato de comida caliente cada día, tenemos acceso a un alto nivel educativo y tienes la opción de vivir rodeado de seres queridos. Ella salió de España y viajó para traer ese niño al mundo, este mundo. Fue valiente e hizo lo que muchos otros habríamos dudado, titubeado, meditado y finalmente evitado. Y se volvió a España con su hijo y las maletas llenas de alegría. Decimos que todos los niños vienen al mundo con un pan bajo el brazo. En este caso además del pan traía consigo un reto. El destino escoge a los más valientes para afrontar los mayores retos. No hay duda, escogió a la mejor. El reto se llama Síndrome de Asperger y para quien no lo sepa, un niño con este síndrome es así: Es un trastorno profundo del desarrollo cerebral caracterizado por deficiencias en la interacción social y coordinación motora, y por los inusuales y...