Un adjetivo para describir mi maratón en Valencia este año 2009 AGÓNICO. Días entes de la prueba no estaba especialmente nervioso. Mi actual situación laboral me mantiene un nivel de preocupación y ansiedad tal que la maratón es un elemento de desahogo y relajación importante. Como de costumbre la noche anterior a la carrera dormí mal y, pese a intentarlo, antes de las doce no estaba en la cama. En el despertador digital de mi mesita de noche vi dar las horas hasta las seis treinta que sonó el despertador. Desayuno un café con leche y una magdalena. Normalmente hago los largos en ayunas y hoy no era el día de cambiar las costumbres excesivamente. Paso hasta tres veces por el baño, me pongo la ropa de correr, me vuelvo a plantear por enésima vez si me pongo la mierda del cinturón para llevar los geles del tiburón o me los meto en la cintura del pantalón y bajo a la puerta de Palestina a reunirme con los compañeros. Se masca el nerviosismo entre nosotros y se habla poco. Llegamos a la zo...