Ir al contenido principal

Entradas

Cabreado

Estoy cabreado. Y como estoy cabreado vengo aquí para contarlo. Hace pocos días acabé de leer un libro que hacía tiempo quería leer: El monje que vendió su ferrari. No está mal el libro. Te hace pensar bastante y alguna lección positiva sacas. Y por otro lado empecé a leer otro libro que también tenía interés el leer: De que hablo cuando hablo de correr. No llevo muchas páginas leídas pero en principio me está decepcionando. Demasiadas obviedades para los que ahora o en algún momento de la vida hemos corrido de forma habitual. Y mi cabreo viene cuando leo historias de personajes que dedican su tiempo a visitar monjes en el Himalaya para alcanzar los más altos niveles del conocimiento humano y estabilidad del alma. Otros personajes de estos libros, se supone autobiográficos, se permiten dedicar su vida a escribir, leer y correr. Y yo entonces digo. ¡No me toques los huevos! A ver qué harían éstos si tuvieran que trabajar cada día. Pero no ocho horas, si no nueve o ...

Los pepitos de mi madre

Pasó mi madre por casa y me dejó un paquete envuelto en “albal” (el de toda la vida) con dos pepitos. Hacía años me no me comía un pepito y la cena de aquella noche me trasladó a mi hogar de la niñez cuando en las ocasiones señaladas aparecían los pepitos en la mesa. El pepito es un pequeño bocadillo relleno de pisto con tomate, pimiento y huevo, que posteriormente se reboza en huevo y se fríe. Me supo a gloria. Gracias mamá.

Corro. Si

Muchos días sin colgar relatos en este mi blog. Escribo de forma habitual pero se queda en las diferentes libretas que guardo por aquí y por allá. Escribir en papel sigue teniendo su encanto. Pero hoy cuelgo aquí  un relato, historia, comentario, entrada, chascarrillo, anuncio o como lo quieras llamar, y lo voy a hacer sobre una de las cosas que más me gustan: Correr. Y es que hoy he corrido más de 20 km entrenando. Hacía muchos meses que quería contar algo como esto. Es una gran noticia personal que va ligada a que mi peso está holgadamente por debajo de los 80 kg. Vuelvo a correr. Soy corredor. .

No somos nórdicos

Publiciad a la puerta de una tienda de muebles valenciana. No nos hecemos los suecos. Le llevamos los muebles a casa y se los montamos. Yo lo prefiero. Será porque no soy rubio ni tengo los ojos azules y mido pocos más de uno setenta. .

El cazador de tesoros

A la hora convenida sonó el timbre del despacho de abogados. El abogado y propietario del despacho abrió la puerta sin saber exactamente el motivo de la cita, pero había algo de enigmático en la llamada de aquel posible cliente que le picó la curiosidad. El inicio de la conversación le pareció una tomadura de pelo. Ese tipo de historias eran lo más parecido a las leyendas urbanas y a pesar de no estar muy ocupado tampoco estaba dispuesto a perder el tiempo, mejor tomar un café en el bar de la esquina donde encontrarse con algún corredor de fincas con información fresca. Pero algunos datos y fechas le hicieron cambiar de opinión en el último momento. Manuel Castaño (el nombre es ficticio) se presentó como “cazador de tesoros” y sus investigaciones le habían llevado hasta Castellón tras la estela de una suculenta recompensa. Allí necesitaba un abogado que le apoyara y diera soporte legal a su trabajo. Había una importante herencia en juego y no podía dejar ningún cabo suelto. ...

De nuevo aquí. Seguimos contemplando.

Al igual que los tres años anteriores, el 19 de marzo cuando faltan quince minutos para las dos y media de la tarde, levanto la cámara y echo esta foto. Me encuentro en el barrio de Ruzafa para escuchar la mascletá que un año más es excepcional. En el año 2011 hice esta misma foto desde el mismo lugar. El balcón estaba vacío. En aquella entrada me acordé de mis padres y de algunos admirados amigos. Xemy, Charlie y Mon. Afortunadamente todos siguen ahí al igual que mis padres. Y yo tengo más ganas que nunca de “perder” mi tiempo con ellos. En el año 2010 también hice la misma foto. El balcón estaba ocupado. Entonces hablábamos de la postura que adoptamos frente a la vida. Contemplativa o participativa. Allí salían mis padres y este sigue siendo un vehículo de homenaje y recuerdo a mis padres que ahí siguen plantando cara a la vida. Hoy es el día de la madre y vaya desde aquí un recuerdo y un beso a todas ellas. Año 2012 y el balcón vuelve a estar ocupado. Más mayores,...

Sin remedio.

En el país de la redención permanente crearon el cuerpo de policía que se encargaba de vigilar los desmanes y la corrupción. Pero no contentos con ello crearon poco tiempo después el cuerpo superior de policía que se encargaría de vigilar al cuerpo de policía, no fuera que cayeran en la tentación de ser corruptos. Y no podía existir un cuerpo superior de policía controlando al cuerpo de policía sin un cuerpo de inspectores que se encargaran de controlar que la corrupción pudiera infiltrarse en el cuerpo superior de policía que se encargaba de vigilar al cuerpo de policía. Y creado el cuerpo de inspección cayeron en la cuenta de que más importante que el cuerpo de inspectores debía ser el recientemente creado cuerpo superior de inspectores que se encargaría de la fundamental labor de controlar al cuerpo de inspectores que a su vez controlaba al cuerpo superior de policía que tenía encomendada la importante labor de vigilar el estricto cumplimiento del deber en el cuerpo de policía d...