domingo, 31 de octubre de 2010

Dos años después


Algunas cosas no podemos pararlas. Y una de ellas es el tiempo.

Fue hace dos años cuando empezaba a trastear por el blog y metí esta entrada:

http://www.altosybajos-altosybajos.blogspot.com/2008/11/90-y-91-aos.html

Han pasado dos años y los “mozalbetes” cumplen 92 y 93 años. Parece que fue ayer y en la foto aparecen como si el tiempo no pasara para ellos. ¿Encontraron el elixir de la juventud? Puedo asegurar que la “moza” de 92 años mantiene perfectamente la conversación y no pierde la vista de los nietos y bisnietos.

También espero haber mejorado en las entradas de mi blog. Y si no he conseguido mantener y aumentar la audiencia, al menos espero constatar que mejoran en fondo y forma.

Las ganas de vivir los días, las horas, los minutos las mantengo intactas. La desgracia que nos asedia diariamente es la falta de tiempo para hacer todo aquello que deseamos. No obstante se hace lo que se puede. Charlie, yo también le pediría al genio de la lámpara tiempo.

A la vista de foto está que la vida puede ser muy larga. En aquella entrada repasaba (a través de un generoso corta y pega de internet) los hechos históricos que han acompañado a estas personas.
Me recorre el cuerpo un escalofrío al pensar en los hechos históricos que han acompañado a estas personas. Nunca sabremos el conocimiento que se pierde por no pararnos a escuchar todo lo que estas personas nos tienen que contar. Volveremos a cometer los mismos errores por no haber escuchado a tiempo.
En el mundo de la empresa se diría que se nos escapa el know-how (o el expertise que diría un antiguo jefe con educación afrancesada). El mundo (dígase la empresa) debería poner en marcha los sistemas de gestión del conocimiento necesarios para no perder ese know-how. Podríamos enlazar rápidamente con la discusión sobre la edad de la jubilación y las revueltas en Francia. Pero este tema será objeto de otra entrada.

Salud y larga vida para los “cumpleañeros” y que los demás lo podamos contar con salud.