viernes, 31 de octubre de 2008

Slow Life

Hace días que no aparezco por mi blog.
Casi un mes sin depositar aquí mis historias, alegrías, miserias,…
Pocas cosas se producen por casualidad, y repasando lo escrito hasta la fecha sigo sin tener muy claro por qué y para qué escribo aquí.
Tampoco es que ahora lo tenga claro.
Una cosa me queda clara. Quiero compartir lo que me interesa, mis alegrías y mis experiencias. Y si tengo suerte esperar que alguien aparezca al otro lado compartiendo, aportando, alegrándose, sonriendo, riendo o simplemente despreciándome.

Slow Life
Escuché esta expresión en un par de lugares y me llamó la atención.
Personas que abandonan su estilo de vida y optan por un nuevo modo de vida.
A veces son las circunstancias las que obligan a un cambio en el estilo de vida. Por ejemplo un despido.
Algunos, en mi opinión atrevidos, optan por un nuevo estilo de vida: Slow Life.
Dejan las prisas, el stress, los horarios, la comida rápida,…. Y adoptan un nuevo estilo de vida. Empiezan a trabajar en aquello que les gusta (todos tenemos un hobie que quisiéramos convertir en nuestra profesión) y preocuparse un poquito más por las personas y el mundo que les rodea.
Vale, vale, vale…………
Todo eso suena utópico y con hijos, hipoteca, letras…….. la idea de slow life puede dar la risa floja.
Pero como entre el blanco y el negro hay muchos tonos de gris; es cuestión de introducir esta filosofía de vida (que no debe ser nueva pues seguro que hace años la llamaban de otra forma) de la mejor manera posible. Paso a paso.
Entre conocidos y amigos encuentro indicios de que, a veces sin saberlo, han optado por este estilo de vida.
Es cuestión de observar, copiar y aprender.
Te apuntas? Admito todo tipo de lecciones, reprimendas y collejas.

jueves, 30 de octubre de 2008

El centro de la ciudad

Durante años he trabajado en polígonos industriales.
Son indudables las ventajas que ofrecen a las empresas pero a nivel humano dejan mucho que desear.
Por circunstancias profesionales estoy frecuentando el centro de la ciudad para acudir a unas oficinas. Las prisas no son mis compañeras en estos recorridos y por tanto puedo recrearme en todo lo que me rodea.
No sabía lo que me perdía por no trabajar en el centro de Valencia.
Lo primero que te sorprende son los escaparates de las tiendas de moda. Odio ir de tiendas pero ver escaparates de forma relajada no deja de ser un espectáculo. Ahora entiendo el porque de tanta oferta de empleo para “visual merchandiser” (escaparatista en la lengua de Cervantes).
Capítulo aparte son las dependientas de las tiendas de ropa femenina. Estoy seguro que las escogen con un solo motivo: Conseguir que las mujeres entren acompañadas de su pareja. Y claro que lo consiguen.
A ver cuando en las guías de las ciudades incluyen un apartado titulado algo así como las 100 dependientas más jamonas de la ciudad y como llegar allí. Sería un éxito. Los Zara, El Corte Inglés, HyM, etc… se volverían locos por patrocinar este apartado de las guías.
En un polígono y a las mismas horas puedes ver siempre las mismas caras. En la ciudad la variabilidad es mucho mayor.
Por trabajar en el centro de la ciudad parece que incluyen una cláusula en el contrato que obliga a vestir bien. En los P.I. parece ser que impera el mono, el vaquero, las mujeres con pantalones y llevar corbata queda para los muy jefes.
Tener un bar o cafetería cada 20 metros parece ser que obliga a tener un poquito más de imaginación en los desayunos y las tapas. El bar del polígono es habitualmente desangelado y triste.
Busco trabajo en el centro de la ciudad. Prometo colaborar en cualquier guía que elabore el ranking de las 100 dependientas más jamonas.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Media maratón de Teruel

Hace pocos días que envíe esta carta al Diario de Teruel:



Media Maratón de Teruel

Semanas atrás se celebró la media maratón de Teruel 2008.
Por desgracia el número de participantes respecto al año anterior no ha aumentado.
No es un motivo para estar orgullosos.
No soy turolense pero ejerzo de turolense consorte y me entristece el poco apoyo institucional y de público que recibe la celebración de la media maratón de Teruel.
Entiendo que las carreras populares en España no mueven al público ni a las autoridades como lo hace el futbol, voleibol, etc…… Pero algunas poblaciones de menos habitantes e importancia que Teruel son bien conocidas gracias a sus carreras populares.
Para que una carrera popular sea conocida y aumente cada año su prestigio y el número de participantes debe ser cuidada y mimada en todos sus detalles.
Cuando hablo de detalles me refiero a un circuito urbano cerrado al tráfico, zonas de salida y llegada bien delimitadas y equipadas, recorrido bien señalizado y medido, bolsa del corredor atractiva, etc…
Desgraciadamente Teruel y sus dirigentes no han apostado por cuidar estos detalles.
He oído comentar que por 200 corredores no van a cerrar una parte de la ciudad varias horas. ¿Qué pensarán entonces los habitantes de Nueva York cuando les cierran el centro de la ciudad más de cinco horas por la celebración de la maratón? Evito las comparaciones.
Si se cuidaran todos los detalles, cualquier corredor habitual sabe cuales son, la carrera aumentaría su participación año tras año al igual que muchas otras en provincias cercanas.
Los corredores acuden a las carreras donde mejor trato reciben.
Y por reflejar otro punto de vista piensen que si se lograran 800 participantes, más de la mitad acudirían de otras provincias y pernoctarían en la ciudad. Muchos de ellos acompañados de sus familias que aprovecharían el fin de semana para visitar Teruel y sus alrededores. Hagan cuentas del impacto económico en la ciudad.
Es cuestión de apostar por los detalles.
A la larga quien gana es Teruel y su ciudadanía.

Emilio Roig
26 de septiembre de 2008